En San Juan de la Vaquería cosechamos la uva durante las últimas semanas de septiembre y principios de octubre gracias a nuestro microclima que permite una maduración lenta de las uvas, haciendo nuestro vino intenso, con una buena acidez y  de equilibrio maduro y sedoso.


Nuestro vino tiene un proceso de crianza de un año en barrica de roble y otros 12 meses en botella.

“Gracias al gran esfuerzo de nuestra gente, hoy podemos ofrecer con orgullo el primer vino de Saltillo con gran calidad, sabor y cuerpo bajo la etiqueta San Juan de la Vaquería en honor a este maravilloso poblado, su historia y su gente”.

La combinación ideal de la altura, el clima y suelo calizo derivado de sus tierras rojizas, hacen de San Juan de la Vaquería un lugar ideal para el cultivo de la uva.

Nuestro vino es equilibrado, evoca la majestuosidad del valle donde es producido, además de reflejar la sabiduría, la habilidad y el espíritu visionario de los hombres de este valle que generosamente lo elaboran, perpetuando una admirable tradición.
 
Debido a nuestros procesos de elaboración y crianza en barricas de roble, bajo la cuidadosa supervisión de la familia, se aporta un carácter y personalidad única a este vino, brindando la oportunidad de disfrutar la “expresión de nuestra tierra”.

El buen vino nace en el campo